La lucha en Levíes/Duplex
El viernes 3 de febrero el SAT mantuvo una reunión con el abogado de los dueños de Dúplex y Levíes. En esta reunión expresamos nuestra disconformidad con la situación de los trabajadores y trabajadoras de ambos establecimientos: incumplimiento flagrante del Convenio de Hostelería de Sevilla en términos de sueldos y condiciones de trabajo, irregularidades en las contrataciones y en los despidos, fraude en las cotizaciones, impuntualidad en los pagos, etc. Planteamos con claridad que no aceptamos otra solución que no sea el paso inmediato o progresivo de toda la plantilla a las condiciones mínimas exigidas por la Ley. La empresa, a pesar de reconocer la situación de ilegalidad, se niega a realizar ningún compromiso formal.
El encuentro entre la empresa y el sindicato ha llevado a muchas promesas y una aparente actitud positiva de los jefes, dado el miedo que existe a otra inspección (después de la del mes de diciembre) y también para evitar que el sindicato encuentre apoyos entre los trabajadores/as de la empresa
Lo que verdaderamente está ocurriendo
Con la mayor probabilidad, los dueños simplemente pretenden esperar a que todo se tranquilice, intentar arreglar los papeles y luego seguir contando historietas sobre que no tienen dinero para no tener que cumplir con estas promesas, continuar ganando dinero aprovechándose de nosostros y continuar abriendo nuevos bares o comprándose otras casas.
Lo sucedido en el pasado nos demuestra que a esta gente (aunque en la reunión parecía que no es así) no le importa nada qué es lo que pasa con los trabajadores. Como ejemplos sirven los casos de Vanessa (a ella la dejaron tirada sin trabajo y sin cualquier tipo de ayuda) o el de Mirko (se fue a su casa de Chile por problemas personales y a la vuelta se encontró sin trabajo y sin derecho de pedir el subsidio de desempleo u otro beneficio, todo esto después de haber trabajado cinco años para la empresa).
¿Qué tenemos que hacer?
Hace falta pedirle a la empresa que todas estas promesas se empiecen a cumplir lo más pronto posible, que se aseguren por escrito (sellarlas y firmarlas) para que signifiquen algo concreto para todos nosotros.
También hay que cambiar la actitud de nosotros mismos, ya que no tiene sentido discutir sobre nuestros derechos individualmente, sino es mejor hacerlo entre todos. Si un trabajador tiene algún problema, lo tenemos que tener todos, solamente así podemos conseguir algo e impedir a la empresa que siga aprovechándose de nosotros y que continúe deshaciéndose de los que ya no les hacen falta dejándoles en la calle después de haberles dado una patada en el culo.
Nuestras reivindicaciones
· No más tardanza en los pagos mensuales.
· Exigimos contratos laborales reales y firmados efectivamente por los trabajadores, ya sean por media jornada o jornada completa, no por 5 horas como se hace en la actualidad con casi la totalidad de los trabajadores no reflejando la realidad del trabajo que éstos realizan.
· No más presión excesiva a los trabajadores durante las jornadas laborales usando formas de hablar que faltan al respeto y dignidad de éstos.
· No más bajas voluntarias sin previo aviso, por lo cual, los trabajadores quedamos expuestos a no poder solicitar el paro o cualquier otra prestación.
· Exigimos el pago real de nuestros finiquitos cada vez que se nos da de baja por parte de la empresa.
· No más reducciones de las horas de alta en los contratos sin consultarlos con los trabajadores.
· No queremos más reducciones de horas de trabajo para aquellos compañeros o compañeras que plantean problemas (por ejemplo, Tereza, Nadia, Andrea, Zuzanna, entre otros ex trabajadores).
· No más incumplimientos de los horarios acordados previamente.
· Exigimos mejoras radicales en las condiciones higiénicas y de seguridad para el personal de la cocina y barra. No más cajas eléctricas sin protección, cables eléctricos al descubierto, enchufes sobrecargados, calentadores mal ubicados, falta de equipos de protección (máscaras).
· Exigimos facilidad para la posibilidad de diálogo entre todos los trabajadores para comunicarse entre sí o con los dueños de la empresa para plantear problemas o situaciones concernientes al trabajo.
· Si el trabajador se encuentra en un mal estado de salud o tiene otro motivo personal importante, por el cual no puede trabajar (durante un día, una semana o un mes), no recibe ningún pago y debe continuar trabajando para no perder su puesto de trabajo.
PROTÉGE TUS DERECHOS: ÚNETE AL SAT EN DÚPLEX Y LEVÍES

